Investigadora USM analiza salud mental en carreras STEM

El estudio se focaliza en el impacto que tienen las desigualdades de género, las expectativas sociales, las presiones académicas y el uso de tecnologías en la gestión de la salud mental. 

 

Por María José Aragonés G. | Periodista de la Dirección de Investigación, Innovación y Emprendimiento USM.  

 

En los últimos años, la salud mental universitaria se ha convertido en una preocupación creciente tanto a nivel global como en Chile. Altos niveles de ansiedad, estrés y depresión afectan a estudiantes de educación superior, particularmente en contextos académicos exigentes como las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). 

 

La investigadora Ángela Cifuentes Astete lidera el proyecto postdoctoral de ANID: “Configuraciones socio-subjetivas en torno al cuidado de la salud mental estudiantil: afecciones, interdependencias y mediaciones técnicas en universidades chilenas”, cuyo objetivo es aportar evidencia cualitativa y situada para el diseño de políticas e iniciativas institucionales que promuevan el bienestar estudiantil.  

 

“Nuestro objetivo es caracterizar las prácticas de cuidado en salud mental en carreras STEM, comprendiendo cómo se ensamblan, negocian y tensionan los malestares socio-subjetivos y las mediaciones técnicas —tecnologías digitales y automedicación—, considerando las trayectorias de estudiantes desde una perspectiva de género interseccional, es decir, incluyendo en la composición muestral a mujeres/hombres cis y disidencias sexo-genéricas, con diversidad de orígenes socio-económicos y territoriales”, explica la psicóloga y docente del Departamento de Estudios Humanísticos.  

 

Un problema creciente en las universidades 

 

Diversos estudios constatan el aumento de problemas de salud mental entre estudiantes universitarios en Chile, especialmente desde la pandemia. Un estudio reciente arrojó que un 63 % de universitarios presenta síntomas depresivos, un 69 % ansiedad y más de la mitad experimenta altos niveles de estrés. Además, identificó que el 10% de estudiantes reporta tomar medicamentos diarios como antidepresivos y/o ansiolíticos. En carreras STEM, estas dificultades suelen intensificarse debido a culturas académicas caracterizadas por altos niveles de exigencia y competitividad. 

 

En esta línea, la Dra. Cifuentes comenta que “estudios cualitativos apuntan a que la denominada ‘crisis de la salud mental universitaria’ no se reduce sólo a un aumento de psicopatología individual, sino que ante todo es un fenómeno socio-histórico, cultural, material y relacional. En carreras STEM, el malestar estudiantil se vincula al choque de expectativas en culturas de excelencia altamente competitivas e individualistas; brechas sociales —especialmente de género y situación socioeconómica— y desigualdades en el acceso a recursos de apoyo”.  

 

Gestión del malestar: tecnología y automedicación 

 

La investigación pone foco en el rol de las tecnologías como mediación para gestionar temas de salud mental. Entre ellas destacan el uso de aplicaciones digitales para el monitoreo emocional y autocuidado. Adicionalmente, el uso de fármacos, especialmente psicoestimulantes para mejorar la concentración y el rendimiento sin supervisión médica, también es una práctica creciente entre los y las estudiantes. Esta automedicación incluye ansiolíticos, antidepresivos y sustancias para dormir.  

 

Estas prácticas, además del riesgo que conllevan, son cada vez más extendidas entre estudiantes y funcionan como estrategias para sostener el rendimiento académico en contextos de alta presión, explica la Dra. Cifuentes: “Los jóvenes recurren cada vez más a tecnologías digitales —aplicaciones, redes sociales, IA o plataformas de autoayuda— y también a distintos tipos de medicación para manejar el estrés, la ansiedad u optimizar el rendimiento académico. Estas prácticas funcionan como mediaciones cotidianas para sostener las exigencias. Mi hipótesis es que forman parte de estrategias –con diversos usos y consecuencias que busco estudiar— con las que los estudiantes intentan seguir funcionando dentro de contextos universitarios altamente demandantes”. 

 

Brechas de género en salud mental

 

La investigación propone analizar estas experiencias desde una perspectiva interseccional, considerando cómo diferentes dimensiones sociales —como género, clase social o territorio— interactúan en la configuración del malestar universitario. 

 

Aunque la presencia de mujeres en áreas STEM ha aumentado en los últimos años, aún persisten importantes brechas de género. Asimismo, la investigadora comenta que estos malestares no se experimentan de la misma forma entre hombres y mujeres o disidencias sexuales: “mujeres y estudiantes de disidencias sexo-genéricas en STEM suelen enfrentar mayores desafíos para desarrollar un sentido de pertenencia en sus carreras, lo que puede impactar en su bienestar emocional y en su permanencia en la universidad”, recalca.  

 

Hacia nuevas políticas de bienestar universitario

 

Además de generar conocimiento académico, el proyecto busca contribuir a la discusión pública sobre salud mental en educación superior. Entre los resultados esperados se contempla un documento de política pública (policy brief) con recomendaciones para fortalecer las estrategias de cuidado en las universidades chilenas. Además, el proyecto busca culminar con la edición de un libro que integre la perspectiva de distintos actores relevantes tanto de la comunidad universitaria como de organizaciones de la sociedad civil, generando espacios de reflexión, discusión inter-estamental y activación de espacios de imaginación colectiva respecto de otros modos de cuidar y convivir en la universidad. 

 

 Al respecto, la Dra. Cifuentes comenta que “es fundamental destacar el trabajo que realizan los profesionales de unidades de bienestar en las universidades, pero el cuidado de la salud mental universitaria no puede limitarse tan sólo a ampliar la oferta de atención clínica. Queremos comprender la multiplicidad de dimensiones involucradas, considerando las relaciones de interdependencia entre distintos actores del mundo universitario. Esto permite superar miradas dicotómicas y respuestas reactivas para avanzar hacia políticas más integrales de cuidado colectivo”.

Compartir en:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print

Noticias Relacionadas

Académicos USM presentan innovaciones en primer seminario de investigación en Sede de Viña del Mar

Las exposiciones abordaron temáticas como el uso de bacterias marinas para acelerar la biodegradación de plumas, el desarrollo de inteligencia artificial con perspectiva de

Fecha de publicación:

Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas realiza primera sesión plenaria 2026 de la Comisión de Investigación en la Universidad de Atacama

La instancia reunió en la Región de Atacama a representantes de vicerrectorías y direcciones de investigación de universidades del CRUCH, junto a autoridades del

Fecha de publicación: