Dra. Melissa Diago, académica del Departamento de Electrónica USM, caracteriza frecuencias mmWave de 28 a 170 GHz, las cuales pueden admitir conectividad de alto rendimiento para la transmisión de datos de cultivos como olivares, viñedos y cítricos.
Por María José Aragonés G. | Periodista Dirección General Investigación, Innovación y Emprendimiento.
La agricultura inteligente es una gran oportunidad para enfrentar los desafíos del cambio climático, ya que la tecnología permite un mejor monitoreo de los cultivos para optimizar recursos, mejorar la productividad y reducir el impacto medioambiental de este sector productivo crucial para nuestra economía nacional.
En este contexto, el proyecto Fondecyt de Iniciación 2024 de la Dra. Melissa Diago, estudia las señales inalámbricas que permiten la conectividad de sensores asociados a la agricultura de alta precisión, responsables de transmitir información de variables como la temperatura, radiación solar, velocidad del viento, humedad del suelo, calidad del agua, entre otros, para tomar decisiones en torno a la producción: “El objetivo de esta propuesta es mejorar nuestra comprensión y proporcionar una caracterización integral de los canales inalámbricos que son esenciales para la conectividad de los sistemas agrícolas inteligentes en olivares, viñedos y cítricos”, comenta la Dra. en Ciencias de Ingeniería.
En concreto, esta investigación pretende modelar con precisión la propagación del canal y establecer una infraestructura de comunicación inalámbrica sólida y eficaz, ya que tales componentes emiten una señal que se obstruye o debilita producto del crecimiento del cultivo que pueden bloquear estas frecuencias: “Los dispositivos IoT (Internet of Things) normalmente se implementan sin una caracterización previa del rendimiento del canal inalámbrico, lo que puede provocar una mala conectividad”, explica la especialista en telecomunicaciones.
La importancia de este tipo de investigaciones es que, al caracterizar tales canales de transmisión de información, “permiten un correcto monitoreo remoto del cultivo, reduciendo las retransmisiones, el consumo de energía y el costo, lo que crea un entorno óptimo para la agricultura de precisión”. En esta línea, la investigadora explica que este tipo de frecuencias son muy similares a las utilizadas por tecnologías como el 5G y 6G, por lo cual comprender qué elementos pueden atenuar estas señales es clave para las telecomunicaciones del futuro.
Otras de las proyecciones de esta línea de investigación, comenta la experta, es que “quiero ver cómo diferentes tipos de cultivos pueden afectar o atenuar la señal, es decir, hacer mediciones con cultivos sanos y otros que tengan alguna enfermedad. Esto permitiría detectar, por ejemplo, si el cambio en la atenuación depende del cultivo tiene alguna plaga o enfermedad”.
Semillero de profesionales de telecomunicaciones
Uno de los desafíos personales de la Dra. Melissa Diago, ingeniera en Electrónica y Telecomunicaciones, es ampliar este campo profesional con nuevos talentos dada la alta demanda de especialistas para el área de IoT, donde “debemos estar a la vanguardia de estas tecnologías y comprender su funcionamiento, ya que muchas veces no les sacamos el máximo provecho, evitando sobredimensionar los diseños que realicemos. En el caso del 5G, sabemos que ni siquiera las empresas grandes ocupan el 50% de las capacidades de las estaciones base con tecnología 5G”.
Por otro lado, este Fondecyt de Iniciación llevará a cabo sus estudios durante los próximos 36 meses en plantaciones de la Región de Valparaíso, donde la investigadora y estudiantes USM podrán consolidar los primeros hallazgos: “Realizaremos varias acciones para fortalecer esta línea de investigación, entre ellas, queremos hacer publicaciones, seminarios, cursos y asesorar tesis de pregrado o maestría sobre el tema”.
Sobre fortalecer el trabajo femenino en este ámbito, Melissa Diago, cree que “es bonito ser referente para otras chicas, sobre todo en la USM que somos muy pocas y todas son muy geniales. Es muy importante que a las chicas que están iniciando su carrera como ingenieras hay que cuidarlas y cultivarlas porque ya tomaron la decisión de tomar este camino solas”.