La iniciativa busca garantizar la seguridad de los materiales que usará la industria, desarrollando capacidades técnicas locales y formando el capital humano especializado que requiere el país.
Por María José Aragonés G. | Periodista, Dirección General de Investigación, Innovación y Emprendimiento
En el marco de la acelerada transición energética que vive el país, una iniciativa chilena está desarrollando soluciones para uno de sus desafíos más silenciosos pero críticos: garantizar la seguridad de la infraestructura que operará con hidrógeno verde. Se trata de H2 Green, un servicio especializado en evaluar cómo responden los materiales industriales ante este sector energético.
«El proyecto consiste en el desarrollo y validación de un servicio técnico orientado a determinar el comportamiento de materiales utilizados en sistemas industriales al operar con hidrógeno. Hoy en Chile no existen capacidades locales que permitan hacer esa verificación de forma empírica, lo que obliga a las empresas a apoyarse en certificaciones de fábrica o estudios extranjeros. Eso genera incertidumbre técnica, riesgos operacionales y retrasos en la adopción de este energético», explica el Dr. Germán Amador, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) y líder de la iniciativa.
Una brecha crítica en la industria emergente
El principal fenómeno que preocupa al sector es la llamada «fragilización por hidrógeno», proceso que puede debilitar los materiales sin presentar señales visibles previas, elevando el riesgo de fallas, fugas o accidentes. Tuberías, tanques y componentes sometidos a este gas altamente difusivo pueden comprometer su integridad estructural.
Para abordar esta problemática, H2 Green realiza ensayos mecánicos en atmósferas ricas en hidrógeno y bajo condiciones reales de operación, permitiendo medir directamente la resistencia de los materiales y su susceptibilidad a la fragilización. El sistema integra metodologías basadas en normas internacionales ASTM, adaptadas a la realidad local, y ya cuenta con prototipos y ensayos preliminares que han demostrado consistencia en sus resultados.
La iniciativa es impulsada por la empresa ACL Energía SpA en colaboración con la USM, y actualmente se encuentra en etapa de validación técnica tras adjudicarse un Semilla Inicia Nacional 2025 de Corfo, con el apoyo del 3IE.
«Esta convocatoria nos permite capitalizar la experiencia acumulada para desarrollar planes piloto con la industria e incluir nuevas especialidades para integraciones tecnológicas. Nuestra expectativa es que, en los próximos años, obtengamos la certificación que nos habilite para ofrecer servicios de medición de fragilización validados: resultados confiables, reconocidos tanto en Chile como internacionalmente», destaca el Dr. Amador.
Decisiones técnicas con respaldo local 
Actualmente, las empresas que buscan reconvertir sus operaciones hacia el hidrógeno deben tomar decisiones basadas en referencias internacionales que no siempre reflejan las condiciones reales de operación en Chile. Eso implica esperar resultados desde el extranjero, que retrasan la toma de decisiones.
«El hidrógeno es una industria emergente, pero también conlleva riesgos importantes. Por eso, Chile necesita desarrollar capacidades propias: capital humano, infraestructura y procedimientos certificados que permitan responder con rapidez a esta demanda. Nuestra apuesta es que el país cuente con estas capacidades instaladas para acompañar el desarrollo del hidrógeno de forma segura y oportuna, considerando además el rol estratégico que Chile tiene en esta industria a nivel global», subraya el académico.
El equipo multidisciplinar está conformado por los cofundadores: Roberto Leiva, desarrollador técnico y control de calidad; David Carrillo, a cargo de la gestión operativa; Cristian Vásquez, ingeniero de producción, y German Amador, director ejecutivo. También, el equipo se complementa con el ingeniero Nicolás Cardona, quien está a cargo del Departamento de Diseño e Innovación.
H2 Green apunta a un impacto de mayor alcance: facilitar una adopción segura y eficiente del hidrógeno en Chile. Al generar datos locales y confiables, el servicio busca reducir la incertidumbre técnica, mejorar la planificación de proyectos y fortalecer la confianza de inversionistas y autoridades en esta naciente industria.