La plataforma busca validar sistemas que estiman biomarcadores cardiorrespiratorios —como frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria y presión arterial— a partir del video capturado durante una consulta médica remota.
Por María José Aragonés G. | Dirección General de Investigación, Innovación y Emprendimiento USM.
Un equipo de académicos del Departamento de Electrónica de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) trabaja en el desarrollo de una plataforma tecnológica capaz de validar las soluciones que estiman biomarcadores cardiorrespiratorios —frecuencia cardíaca, variabilidad cardíaca, frecuencia respiratoria y presión arterial— a partir del video capturado durante una teleconsulta médica.
El proyecto es liderado por el Dr. Alejandro Weinstein, junto a los académicos Mauricio Araya y Matías Zañartu, quienes también se desempeñan como investigadores del Advanced Center for Electrical and Electronic Engineering (AC3E). “El proyecto busca validar las soluciones que existen para estimar biomarcadores cardiorrespiratorios digitales. Estas son soluciones que, mediante técnicas de análisis de video, estiman variables como el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria y la presión arterial utilizando únicamente la cámara de un teléfono, tablet o computador, sin necesidad de dispositivos adicionales. El principal desafío técnico es lograr que estas mediciones sean confiables en condiciones de iluminación variables y frente a la diversidad de tonos de piel de los pacientes”, explica Weinstein.
La plataforma facilitará la incorporación de tecnologías que permitan el acceso a la atención de salud en zonas rurales o para personas con dificultades de movilidad, reducir tiempos de espera y contribuir a una telemedicina más resolutiva a nivel primario.
La iniciativa se encuentra actualmente en etapa de pruebas y validación, con miras a su empaquetamiento y posterior comercialización. Este desarrollo forma parte de los Proyectos Internos de Desarrollo Tecnológico 2025 de la Dirección General de Investigación, Innovación y Emprendimiento de la USM y cuenta, además, con el respaldo del AC3E. En el proyecto también participa Lanek SpA, spin-off de la USM especializada en dispositivos médicos y biomarcadores digitales, que actúa como entidad asociada. También participa del proyecto Iver Cristi, investigador de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile y Josefa Gómez, memorista y estudiante de Ingeniería Civil Electrónica USM.
El problema que busca resolver
La masificación de las teleconsultas médicas —que en Chile superaron el millón de atenciones durante 2024, según cifras del Ministerio de Salud— ha dejado al descubierto una limitación importante: a diferencia de una consulta presencial, en la atención remota no existe una forma directa de medir los signos vitales del paciente. Esto obliga a realizar derivaciones presenciales y reduce la capacidad resolutiva del médico, especialmente en el manejo de enfermedades pulmonares o hipertensión.
Frente a este escenario, existen en el mercado soluciones que emplean técnicas de procesamiento de señales que analizan cambios sutiles en la piel y en los movimientos del rostro para inferir estos datos biomédicos. Según Weinstein, ninguna de estas ha sido validada en Chile, “ya que las métricas pueden variar no solo según la diversidad de tonos de piel de las personas, sino también por el contexto de iluminación, el encuadre de la cámara, entre otros factores”.
En esta línea, recalca que “queremos contrastar estas nuevas tecnologías que miden signos vitales a través de video con el ‘gold standard’ médico, para asegurar que, cuando un centro de salud las incorpore en sus teleconsultas, tenga la certeza de que los datos son precisos y no se tomen decisiones clínicas basadas en información errónea o peligrosa”.
Es así como el proyecto apunta a desarrollar una plataforma modular y transferible, diseñada bajo principios de privacidad y seguridad, orientada a validar este tipo de plataformas de telemedicina utilizadas por prestadores de salud y aseguradoras. De concretarse, la tecnología podría integrarse en los procesos de prestaciones de telemedicina, aportando una herramienta de bajo costo y fácil implementación para reforzar el seguimiento clínico a distancia.