La muestra presenta el trabajo de un equipo multidisciplinario enfocado en los territorios alimentarios, concepto que propone una mirada integral sobre los sistemas que articulan la producción, procesamiento, distribución, consumo y gestión de residuos de los alimentos.
Este 20 y el 24 de abril, el Campus San Joaquín de la Universidad Técnica Federico Santa María será el escenario de una exposición abierta al público que dará a conocer los resultados del proyecto internacional FOVI 2024 de ANID: “Cooperación para sistemas alimentarios sostenibles asociados a la infraestructura portuaria global”. La iniciativa marca el inicio de una colaboración académica que se traduce hoy en el desarrollo de un proyecto Anillo de Investigación de la misma agencia.
El proyecto FOVI es liderado por la Universidad Técnica Federico Santa María en conjunto con la Universidad de Santiago de Chile (USACH) y el Royal College of Art (RCA), cuyo objetivo es abordar la planificación e implementación de sistemas alimentarios sostenibles en contextos portuarios, considerando los impactos socioambientales de la infraestructura alimentaria, el potencial de la economía circular y el desarrollo económico local, tomando como caso de estudio la ciudad-puerto de San Antonio.
“El hecho de contar con datos con los que comparar el impacto ambiental de un diseño frente a otro nos brinda más información para generar diseños más integrales, siendo conscientes de los diferentes impactos que estos podrían tener tanto en las personas como en el entorno”, señala Andrea Espinoza, académica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile.
A través de metodologías de análisis territorial, sistemas complejos y ciclo de vida, el proyecto generó propuestas concretas para mejorar los sistemas alimentarios que sostienen la vida urbana en territorios estratégicos como San Antonio. Entre sus principales actividades se incluyen talleres académicos, trabajo en terreno en San Antonio, un workshop internacional con académicos del RCA, pasantías en Londres para estudiantes y una exposición final de resultados.
Territorios alimenticios y compras públicas
Este trabajo colaborativo fue el punto de partida para la implementación del Proyecto Anillo Temático, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), iniciativa titulada “Food territories and government procurement: sustainability and socio-spatial justice”, analizará cómo las compras públicas de alimentos pueden transformarse en una herramienta estratégica para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles y con mayor equidad territorial en Chile.
El proyecto es liderado por el Dr. Nicolás Valenzuela, académico del Departamento de Arquitectura USM, y pone el foco en un ámbito aún poco explorado en el país: la relación entre el Estado y los productores agrícolas a través de mecanismos de compra pública, particularmente en programas como el Programa de Alimentación Escolar (PAE) de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB).
“Hay varias continuidades. En primer lugar, la aplicación del concepto de territorios alimentarios a en la región de Valparaíso y su expansión hacia la Región Metropolitana. En segundo lugar, la consolidación de un equipo de trabajo interdisciplinario entre universidades, y en tercer lugar, el fortalecimiento de nuestras redes internacionales”, apunta Valenzuela.
Un equipo que se consolida
El nuevo Anillo reúne al mismo núcleo de investigadores del FOVI, conformado por el Dr. Nicolás Valenzuela, el Dr. Nicolás Gálvez, la Dra. Andrea Espinoza y el Dr. Óscar Vásquez, y suma además a la Dra. Alejandra Vives, de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Ambos proyectos comparten el enfoque de territorios alimentarios y su anclaje en la región de Valparaíso, consolidando una línea de investigación interdisciplinaria con potencial de impacto en políticas públicas.
“El carácter multidisciplinario del equipo ha sido clave. Aunque el concurso de Anillos de ANID tiene un fuerte foco en ciencias exactas y tecnología, nuestro proyecto integra miradas desde la arquitectura, planificación urbana, estudios de género, geografía económica, ingenierías y salud pública. Esta combinación, especialmente desde la epidemiología social, permite abordar de mejor manera las desigualdades ambientales y socioeconómicas en el territorio”, concluye Valenzuela.