El estudio localiza preferencias ciudadanas reconociendo diferencias según grupos poblacionales, y propone estrategias de renaturalización para mejorar el bienestar social y ecológico en centros urbanos metropolitanos.
Por María José Aragonés G. | Periodista Dirección General de Investigación, Innovación USM.
En un contexto donde las ciudades enfrentan crecientes desafíos asociados a la desigualdad territorial, el cambio climático y la calidad de vida urbana, un equipo de investigadores propone una nueva forma de comprender y diseñar espacios urbanos con foco en la naturaleza: integrando una perspectiva ecológica, enfoque de género y justicia espacial.
El proyecto de investigación busca promover el bienestar inclusivo en comunas altamente urbanizadas mediante herramientas avanzadas de análisis territorial. La iniciativa reconoce cómo la presencia de naturaleza urbana impacta de manera diferenciada a distintos grupos de la población, especialmente mujeres y adultos mayores, y explora estrategias de diseño para renaturalizar centros urbanos. Esta iniciativa es liderada por la Dra. Montserrat Delpino Chamy, académica del Departamento de Arquitectura USM y es parte de los proyectos internos de investigación de la Dirección General de Investigación, Innovación y Emprendimiento USM.
“La apuesta es verificar que los aportes al bienestar del acceso a la naturaleza en la ciudad no dependen solo de la cantidad de áreas verdes, sino de su emplazamiento, las características de su diseño urbano, y los usos preferentes que promueven en distintos segmentos de la población. La investigación introduce el concepto de paisajes restauradores —entornos que reducen el estrés y la fatiga cognitiva— los localiza, y los analiza desde un enfoque interseccional. Este enfoque es relativamente inédito en la planificación urbana chilena porque reconoce que la experiencia cotidiana del espacio urbano no es la misma para todos los grupos sociodemográficos”, comenta la académica.
Paisajes restauradores: nuevas formas de observar la ciudad
La investigación trabaja con el concepto de “paisajes restauradores”, definidos como entornos naturales o seminaturales capaces de promover la recuperación psicológica y fisiológica frente al estrés o la fatiga cognitiva. Asimismo, estos paisajes se relacionan directamente con los llamados servicios ecosistémicos culturales (SEC), es decir, los beneficios sociales que la naturaleza entrega: actividades deportivas o recreativas, encuentro social, disfrute estético o paisajismo y valor patrimonial cultural.
En primer lugar, la investigación localiza estos espacios y los cruza con la percepción individual, así lo explica la Dra. Delpino Chamy: «Cuando tienes los datos desagregados por perfil sociodemográfico, es posible identificar si un lugar tiene vocación de encuentro social para adultos mayores, o si otro es principalmente valorado por jóvenes para actividades al aire libre. Eso permite afinar el diseño de un proyecto de arquitectura urbana, especificando actividades y equipamientos, y por tanto, haciendo más efectiva la inversión pública”.
El levantamiento de los datos es otra innovación metodológica al usar el Sistema de Información Geográfica de Participación Pública (SIGPP) SENSUR Sensor Urbano, una plataforma de mapeo participativo creada por la investigadora principal en su tesis doctoral, que permite que los propios habitantes señalen en un mapa qué lugares de su comuna aportan a su bienestar.
Estrategias de ecología urbana para Viña del Mar y Santiago
La investigación selecciona como casos de estudio el corredor del estero Marga Marga en el centro de Viña del Mar y el eje Bulnes–Barrio Cívico en Santiago, dos corredores históricos que concentran alta densidad de actividad comercial, administrativa y de servicios.
La investigación reconoce en ambos corredores que las principales zonas de estrés percibido corresponden a las centralidades comerciales de alta intensidad, un hallazgo que releva la importancia de renaturalizar los centros urbanos —especialmente los metropolitanos— para reducir el estrés en zonas comerciales y aumentar el bienestar percibido de la población.
A partir de esta oportunidad, la investigación explora estrategias de diseño asociadas a principios de ecología urbana y soluciones basadas en la naturaleza, que permitan reincorporar ecosistemas locales en centros urbanos consolidados, asegurando su mantención en el tiempo.
El equipo de investigadores está compuesto por académicos USM, entre ellos, Macarena Barrientos Díaz, doctora en Arquitectura y especialista en ecofeminismo y pedagogías críticas, y Nicolás Valenzuela Levi, doctor en Land Economy por la Universidad de Cambridge y especialista en desigualdades territoriales.
A este equipo se suma una alianza internacional con la Universitat Rovira i Virgili (URV) de España, a través del Grupo de Investigación en Análisis Territorial y Estudios Turísticos (GRATET) del Departamento de Geografía, con la participación de la Dra. Yolanda Pérez Albert, especialista en estudios del paisaje y justicia espacial. Además de los profesores Daniela Álvarez y Pedro Pedraza explorando nuevas estrategias de diseño urbano para la renaturalización de centros metropolitanos.
Mejorar la planificación urbana: la naturaleza como solución
Se espera que los hallazgos de esta investigación puedan nutrir la política pública, planteando precisiones en la articulación entre diagnóstico y diseño urbano que mejoren la planificación de proyectos en coherencia con los ecosistemas locales y las necesidades de las personas que los habitan. Estas propuestas dialogan con instrumentos ya impulsados por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, como el Manual de Diseño Urbano y el Catálogo de Soluciones Basadas en la Naturaleza.
«Queremos romper la dicotomía ciudad-naturaleza. Por eso trabajamos con nuestros estudiantes explorando estrategias de diseño que, una vez identificada la vocación de cada lugar, derivan en proyectos concretos aplicando estrategias de ecología urbana y soluciones basadas en la naturaleza. La pregunta no es solo dónde está el paisaje restaurador ni para quién, sino cómo intervenimos considerando el clima, el agua, los ecosistemas locales y el espacio público para poner en valor lo ecológico y responder, al mismo tiempo, a las necesidades sociales de quienes lo habitan», señala la Dra. Delpino Chamy.