Universidad se adjudica patente en EE. UU. que extrae del erizo compuestos con potencial farmacológico

3 • Agosto • 2021

Por Soledad Valenzuela Cáceres, periodista. Dirección General de Comunicaciones. La metodología desarrollada por un equipo del área de Biotecnología, junto a la empresa Knop, ya está patentada en Chile, Estados […]

Por Soledad Valenzuela Cáceres, periodista.
Dirección General de Comunicaciones.

La metodología desarrollada por un equipo del área de Biotecnología, junto a la empresa Knop, ya está patentada en Chile, Estados Unidos y, recientemente, también en Noruega.

A partir de ovas liberadas por el erizo negro de mar, académicos e investigadores de la Universidad Técnica Federico Santa María lograron generar una metodología que permite obtener componentes bioactivos con propiedades antibióticas, antioxidantes y farmacológicas de este recurso natural y renovable. Dicha metodología obtuvo patentamiento en Estados Unidos y en Chile, y cuenta con la reciente aprobación en Noruega.

El proyecto, que se desarrolló con el apoyo de la empresa Knop Laboratorios S.A., desarrolló un método para extraer compuestos del erizo negro, entre ellos, el equinocromo A que se utiliza actualmente como insumo para generar medicamentos. Este compuesto, es un pigmento que produce el sistema inmune del erizo negro de mar y su extracción desde ovas permite que el erizo vuelva a su ecosistema, lo que convierte a esta metodología en una innovación sustentable.

Michael Seeger, académico del Departamento de Química de la USM y director del programa de Doctorado en Biotecnología USM-PUCV, explica que “nosotros demostramos que estos compuestos tienen interesantes propiedades antibióticas contra varios patógenos humanos como Staphylococcus aureus, Klebsiella pneumoniae y Pseudomonas aeruginosa, con una alta actividad y que, además, tienen propiedades antioxidantes”.

Asimismo, Erwin Strahsburger, investigador responsable de la secuenciación genómica en el Laboratorio Molecular Atacama de la Universidad de Atacama, agrega que “la innovación está en el hecho de obtener compuestos bioactivos del erizo negro desde las ovas liberadas por la hembra. Los erizos tiene fecundación externa, es decir, liberan las ovas y sus espermatozoides al mar, en donde se fecundan. Entonces la innovación consiste en inducir la ovulación de la hembra del erizo negro, colectar sus ovas y utilizarlas como fuente natural de compuestos bioactivos. El proceso tiene un muy reducido impacto ambiental ya que no se afecta la vida de la hembra”.

“Desde el punto de vista farmacológico, el compuesto principal es el equinocromo A, un compuesto muy interesante porque a pH ácido actúa como antibiótico y a pH alcalino como antioxidante. La actividad antioxidante ha sido aplicada en el tratamiento de infartos cardíacos y enfermedades oculares, mientras que su actividad antibiótica no ha sido explorada aún”, añade Strahsburger, quien ideó este proyecto.

Potencial farmacológico

El equipo de investigación conformado por Seeger, Strahsburger, la investigadora USM Myriam González y el Dr. Franco Cárdenas, sugiere que estos compuestos pueden ser aplicados en diversas enfermedades causadas por microorganismos como: infecciones en la piel, enfermedades dentales, ginecológicas, entre otras. Por otro lado, desde el punto de vista científico, el equinocromo A es parte de la respuesta inmune del erizo marino y su estudio puede ayudar a entender su rol en la protección inmune contra virus y bacterias.

Según comenta el investigador Erwin Strahsburger, cuya línea de investigación consiste en el estudio de organismos bentónicos y microorganismos extremos para su aplicación en la medicina, este trabajo comienza tras terminar su doctorado en Microbiología en la Universidad de Chile. “En ese entonces investigaba bacterias del estero Marga-Marga que produjeran compuestos antibióticos. Me llamó la atención que durante los laboratorios prácticos de fecundación en que se utilizaban erizos negros, los estudiantes quedaban con todos los dedos manchados de rojo”.

“Hable con él profesor a cargo y me explicó que era por la manipulación de los huevos del erizo negro. Le pedí entonces un poco de lo que quedó del laboratorio para evaluar su actividad antibiótica, y fue una sorpresa observar que era un antibacteriano mucho mas potente que las bacterias que había aislado del estero Marga-Marga”, indica el investigador. Este erizo, aunque no es venenoso, no es considerado comestible dado su pequeño tamaño. Incluso los pescadores consideran que es una plaga pues compite con otras especies por comida.

El profesor Michael Seeger destaca que este desarrollo biotecnológico es importante no solo a nivel científico, sino que además es un aporte para la Universidad pues incrementa el número de patentes obtenidas, como aquellas en biorremediación o regeneración de tejidos. “Por otro lado, la colaboración con la empresa Knop muestra que la USM está relacionada con las industrias más importantes de la Región de Valparaíso. Por ello, pensamos que esto es un reflejo del trabajo colaborativo que desarrolla la Universidad. Esperamos que en el ecosistema de Valparaíso y de Chile podamos desarrollar esta idea y llevarla a mayor escala”, finaliza Seeger.